Pregunta-¿Cómo se está desarrollando la campaña?
Respuesta- La campaña tuvo un inicio complicado por las altas temperaturas, que hicieron que la producción se adelantara y que se solapara con las del norte de Europa. No hubo problemas de calidad, pero sí de rentabilidad, así que hemos tenido una primera parte, hasta diciembre, complicada. Ahora se ha reactivado la venta, y de momento, lo que damos de 2026, parece que va por buen camino. Queda mucho partido todavía, y quedan muchas pérdidas que compensar a partir de ahora.
P- ¿Cómo han pasado este reciente temporal de borrascas?
R- Por un lado, la lluvia ha venido bien para llenar acuíferos y pantanos, y en la cabecera del Tajo, en los embalses de Entrepeñas y Buendía, hay más agua que nunca. Ahora solo falta que a nivel político se pongan de acuerdo y los trasvases sigan fluyendo, a pesar de los caudales ecológicos y todo lo demás. Por otro lado, en algunas zonas se ha perdido producción por inundaciones, como ha ocurrido en el Valle del Guadalentín y algunas áreas del Campo de Cartagena, donde el viento también ha hecho mucho daño
P- Esta humedad también ha provocado un aumento de la incidencia de plagas, ¿cómo están lidiando con ellas?
R- Pues estamos lidiando muy mal, muy mal, porque el toro que tenemos delante no es pequeño y nos han quitado el capote, las muletas y no nos dan alternativas. No disponemos de materias activas para combatirlas y hemos tenido que solicitar el uso excepcional de una de ellas para el pulgón, que está arrasando. Contamos con el apoyo de las empresas auxiliares, como las casas de semillas, que hacen un trabajo excepcional y nos ayudan, pero contra ciertas plagas no hay nada que podamos hacer.
P- ¿Cómo están funcionando las exportaciones?
R- Bueno, con altos y bajos, pero lo bonito que tiene este sector es que ningún año es igual. Sí que es cierto que el consumo está un poco resentido, porque, al final, las economías domésticas están como están. Por ejemplo, la locomotora, que históricamente ha sido Alemania, está también en una situación complicada. Lo mismo que tenemos en toda Europa, la economía no es fácil para ningún país y eso al final hace que a la hora de hacer la compra seamos más selectivos y queramos elegir mejor y busquemos alternativas en cadenas de supermercados que están intentando presionar a la baja los precios.
P- ¿No somos los consumidores conscientes del esfuerzo e inversión que hay detrás del producto?
R- No nos damos cuenta como consumidores es que estamos hablando de un producto que es sano, que es saludable y que es barato. Nos quejamos muchas veces del precio que tienen las hortalizas, pero no sabemos todo lo que hay detrás, todo lo que hay de mano de obra, de inversiones, de digitalización, de innovación… Todo esto lleva a un trabajo y tiene un coste. Luego vamos y compramos una bolsa de ultraprocesados y no nos damos cuenta que el precio del kilo de la bollería industrial es de ocho euros. Que no digo que no haya que comerla, pero luego nos fijamos mucho que la lechuga vale un euro.
P- ¿Se busca concienciar al consumidor de esta realidad?
R- Todas las asociaciones estamos haciendo campañas de promoción. Desde ProExport se están haciendo campañas de promoción. Desde Coexpal en Almería se están haciendo. Desde Fepex se están haciendo. Estamos colaborando con Cinco al Día que lleva 25 años intentando promover el consumo de frutas y hortalizas. La cosa es que luego vamos a la comodidad cuando nuestros hijos en vez de darle un plátano o una naranja o para merendar pues le damos un bollicao. ¿Qué es más sano? ¿Darle al niño una naranja o un bollicao? Y ojo, yo no estoy en contra de los ultraprocesados, yo estoy a favor del consumo de frutas y hortalizas.
P- ¿Crees que desde las distintas se están tomando medidas para dar el apoyo para solucionar estos problemas?
R- Me temo que no. Sobre todo, cuando ves los resultados de la nueva PAC que se está proponiendo con una reducción de los fondos. Y no nos olvidemos que los fondos operativos han sido los que han hecho que la agricultura española y europea hayan podido mejorar y dar muchísima más seguridad alimentaria. La humanidad, por lo menos la sociedad occidental, nunca ha comido con tanta seguridad como ahora. Sin embargo, ahora el sector primario se ha convertido en moneda de cambio con esas políticas que se están proponiendo a favor de países terceros que no cumplen las normativas que nos exigen a nosotros. Cuando nos vengamos a dar cuenta vamos a estar dependiendo de los tomates o de los pimientos o de la carne que venga de países terceros.
