Se estima que para el año 2050 la población mundial puede rondar los 11.000 millones de habitantes, lo que está directamente relacionado con un aumento de más del 60% de la demanda actual de alimentos, piensos y fibras. Debido a eso, el manejo sostenible de los recursos naturales o la búsqueda de alternativas se ha convertido en uno de los objetivos principales de científicos, instituciones y empresas agroalimentarias de todo mundo. Porque no hay que olvidar que las posibilidades de ampliación de la superficie agrícola son muy reducidas, excepto en algunas partes de África y América del Sur.

A eso hay que sumar que se estima que en 2025 cerca de 2.000 millones de personas vivirán en países o en regiones donde la escasez de agua será absoluta y los recursos hídricos por persona estarán por debajo de los 500 metros cúbicos anuales recomendados, cantidad de agua que necesita una persona para llevar una vida sana e higiénica. Además se sabe que la agricultura representa el 70% del total de las extracciones de agua dulce y más del 90% en los países menos desarrollados, según la FAO.

Ante ese escenario están apareciendo diferentes formas de cultivo que permiten ahorrar insumos y son más respetuosas con el medio ambiente y los recursos existentes.

El cultivo hidropónico ha encontrado su auge ante esas necesidades, a pesar de que los primeros indicios del mismo datan de algunos años antes de Cristo.

Se trata de un sistema que permite hacer crecer cultivos sin emplear suelo: las plantas crecen sobre disoluciones minerales que sustituyen el suelo agrícola. Las raíces se encuentran sumergidas en una sustancia nutritiva compuesta por agua y algunos elementos químicos esenciales para el desarrollo de las plantas, tales como nitrógeno, potasio, fósforo o calcio, entre otros.

Existen varios sistemas de desarrollo del cultivo hidropónico, aunque la base sobre la que se rigen suele ser similar:

  • Sistema de inundación y drenaje

Las plantas se encuentran ubicadas sobre unas bandejas que contienen un sustrato inerte u orgánico y que se inundan con agua y soluciones nutritivas absorbidas por el mismo.

Una vez retenidos los nutrientes, las bandejas se drenan y vuelven a inundarse de nuevo con las soluciones específicas. El tiempo entre la fase de inundación y drenaje depende de la capacidad del sustrato para retener el agua y los nutrientes. El agua empleada es reutilizable.

  • Sistema de goteo con recogida de solución nutritiva

Su funcionamiento es idéntico al del riego por goteo tradicional con la diferencia de que el exceso de agua es recogido y se vuelve a bombear al cultivo según las necesidades del mismo. Esa recogida del exceso es posible gracias a que el cultivo está en pendiente.

  • DWP (Deep Water Culture)

Este sistema consiste en unos depósitos llenos de agua sobre los que se depositan unas planchas sobre las que están las plantas, dejando sus raíces en contacto con el agua la que se le han añadido nutrientes. Al tratarse de agua estancada, es necesario oxigenarla mediante bombas similares a las usadas en los acuarios.

  • NFT (Nutrient Film Technic)

Es el método más empleado en industria y consiste en una red de bombeo y conducciones donde las plantas se encuentran situadas en tubos de PVC y sin sustrato. El agua con la solución nutritiva se bombea a los cultivos y se recircula continuamente, garantizando el aporte de sustancias a todas las plantas, facilitando la oxigenación del sistema y la reutilización de agua.

Las ventajas del cultivo hidropónico, en cualquiera de sus modalidades, son numerosas, por ejemplo, permite liberar grandes extensiones de terreno, dado que los cultivos se pueden situar en altura, al tiempo que se requieren menores cantidades de agua y de fertilizantes.

Otras de las ventajas del cultivo hidropónico pasan por aumentar el rendimiento y calidad de la producción, reduce la contaminación del suelo y asegura la irrigación pareja a lo largo de la superficie de las raíces, entre otras.